Hoy he tenido un sueño. Pero no como el de Martin Luther King Jr. el mío deja bastante que desear.

Me encontraba en algún lugar indeterminado con el objetivo de tener una reunión con Elon Musk.

Pero resulta que Mr. Musk solo recibía una visita por día y para ser el afortunado tenías que superar una serie de pruebas.

Una de ellas era bajar una colina corriendo evitando ser disparado con armas de paintball por los secuaces de Elon que estaban abajo.

También el resto de aspirantes a reunirse te tiraban granadas de pintura.

Al llegar a bajo como buenamente pude (y algún tropiezo) empezaba otra prueba donde el objetivo era montar una silla de oficina que tenía las piezas desperdigadas por la tierra.

Y yo que soy malísimo trabajando bajo presión, a duras penas uní un par de piezas.

Finalmente la ganadora fue una compañera podcaster cuyo nombre no diré por si a caso le llega esta tontuna.

Esta mañana al despertarme tenía un dolor fuerte en el empeine del pie.

No sé por qué sospecho que me he levantado sonámbulo y he pegado una patada en algún lugar mientras hacía la prueba de bajar la colina.

Como ves dormir puede llegar a ser peligroso.

Con mis cursos te prometo que el único que puede llegar a sufrir daños es tu teclado al recibir golpes en algún momento de frustración.

David Perálvarez