Hoy quiero compartirte lo ocurrido mientras ofrecí la posibilidad de probar todos los cursos de la academia durante 7 días.

Para poder valorar si les gustaba mi forma de explicar y luego decidir si unirse o no.

La verdad es que en ese tiempo pasaron cosas de todo tipo, pero quiero centrarme en una sola:

Mi archienemigo E.M.

Las instrucciones de la prueba dejaban clarinete en varias ocasiones (en vídeo y en texto) que el objetivo no era regalar los cursos y que la prueba sólo podía realizarse una única vez.

Pero E.M. como buen villano hizo caso omiso de eso.

Por sus santos bemoles burlaría las normas y cada 7 días se uniría de nuevo.

Por supuesto el sistema detectaba que si te unías con la misma cuenta, automáticamente te cobraba.

Pero... ¿Y si usabas otro correo? En ese caso no había forma de detectar la tropelía ya que era un sistema basado en la buena fe de las personas.

El astuto E.M. al finalizar su prueba de 7 días se volvió a unir con otro correo. Pero lo pude detectar al momento y fulminar su usuario. Al cabo de unos días volvió a probarlo de nuevo con otra diferente pero con el mismo destino.

¿Qué estaba pasando? ¿Por qué los intentos de E.M. no daban frutos?

Fácil. Se curraba el crear nuevas direcciones de correo (o tendría varias vete a saber) pero siempre usaba el mismo nombre y apellido y acudía al mismo curso.

Al final, por este motivo y muchos otros (en mala hora se me ocurrió plantear el periodo de prueba gratuito) decidí ponerle fin.

Y para dejar claro a E.M. que se acabó el tomarme el pelo, creé un código que si detectaba un intento de acceso por parte de una de sus cuentas le apareciera una bonita dedicatoria.

Si quieres aprender a realizar este tipo de controles e incluso ponérselo más difícil a otros tipos de ataques, hice un directo sobre ello:

https://silicodevalley.com/caso-practico-real-1-sistema-de-validacion-de-usuarios/

Te estaré esperando E.M.

David Perálvarez