Llevo tiempo orquestrando un plan:

Quiero que mi sobrino pequeño quiera aprender WordPress.

Pero quiero que sea algo que él mismo decida. Y para ello estamos recorriendo un largo camino juntos:

1- Él suele acompañarme a sacar las perras por el parque fluvial que tengo cerca de casa y en ese camino, a parte de contarme sus movidas del colegio (tal niño ha dicho o hecho tal chorrada) o sus historias de Stranger Things (le flipa), también suele preguntarme cosas de mi trabajo. Como soy el único del núcleo familiar que no tiene un trabajo normativo, eso le causa curiosidad.

2- Cuando viene a verme y yo estoy haciendo algo de curro que no requiere estar en silencio, nos vamos al sofá y nos ponemos vídeos del youtuber "Doc Tops", se trata de vídeos de tops de fenómenos paranormales. Os recomiendo mucho verlos por las risas que os vais a echar. El estilo de narración de los vídeos es único e inigualable. Durante estos vídeos él me ve trabajar y asocia lo que hago con algo guay (porque puedo tener vídeos de fondo).

3- Desde hace un par de meses me he metido a fondo con todas las novedades que aparecen en la Inteligencia Artificial, para ver si así recupero la ilusión que perdí en el máster y siempre uso a mi sobrino como conejillo de indias, lo cual a él le divierte mucho y le genera curiosidad.

4- Cuando llega del colegio por las tardes siempre pasa antes por mi casa, como punto intermedio a la actividad extraescolar que le toque ese día (menudo estrés de vida tienen los niños) y siempre viene a saludarme y a preguntarme si me queda mucho para acabar de trabajar, ya que sabe que puedo adaptar mis horarios según me convenga. Normalmente dejo de trabajar el rato que está aquí y si tengo mucho trabajo le digo de entrenar juntos, así logro ahuyentarlo.

5- Últimamente ya hace preguntas acerca de qué estoy escribiendo en esa pantalla negra con colorines y cómo puede aprender él a hacerlo. Y yo para hacerle rabiar le respondo que si quiere aprender que pague como todos los alumnos, pero él dice que sus ahorros van a ir destinados a sus próximas colonias (algo así como el campamento de verano de colegio) y que ese coste lo debo asumir yo por ser su tío (ha salido más capitalista que yo y sabe jugar la carta sentimental).

En fin no sé dónde va a llegar todo esto, realmente quiero que aprenda aquellas cosas que le hagan feliz.

Pero sobre todo espero no tener que hacer todo este proceso...

Para convencerte a ti a que te unas a mi academia.

David